Me compré un chorro de aceite water resistant.
Me compré un chorro de aceite water resistant.
Mágicamente despertarme un día. Soy jugador de River. Es la final de la Copa Libertadores, el último minuto. Partido empatado. Remato desde fuera del área. Al ángulo. Los hinchas deliran, todo el mundo delira. Corro hacia el arco. Agarro la pelota y me la pongo debajo de la camiseta para dedicarselo al amor de mi vida que esta en casa y espera mellizos. Es el cumple de mi vieja, no hago nada para dedicarselo pero ella igual entiende porque sabe que la quiero. No es mi sueño, pero no estaría nada mal.
Si dios quisiera que fueramos vegetarianos no hubiese hecho tan tan tan rico el asado ni tan amarga la radicheta.
Si los problemas que tienes pueden ser resueltos con dinero significa que todo esta yendo muy muy bien.
Hoy en día las chicas tienen más problemas en ser redondas que cuadradas.
Cuando quiero decir que alguien está siendo imparcial, o parcial, o no imparcial o no parcial tengo que pensarlo varias veces detenidamente.
No importa cuantos años tengas. Si tu papá se llama igual que vos, en el barrio siempre vas a ser “Horacito”.
Tengo serías dudas de que el relato de Víctor Hugo Morales en el gol de Maradona a los ingleses haya sido espontáneo. Lo tenía preparado, lo sacó de algún libro o algo de eso debe haber pasado.
Érase una vez un joven en un reino muy muy lejano a quien le gustaba comenzar a contar historias pero muy pocas veces las terminaba. Cierto día…
Ya hace mucho que “Rasguña las Piedras” dejó de ser una que sepamos todos.
Me voy 15 días a San Bernardo. No me extrañen.
Aprovecho nuevamente este espacio, por desgracia, para hacer una denuncia. Luego de ponerlos al tanto de mis problemas con Multipoint y Falabella ahora tengo que contarles uno que se produjo con el Banco Columbia.
Hoy justamente hablando con mi madre me contó de una situación que no le pareció para nada agradable y a mi mucho menos. Se meten con mi vieja y se meten conmigo. Resulta que le llegó una factura de $34 con membrete del Banco Columbia lo cual le resultó muy extraño ya que la última relación que tuvo con esta institución fue hace nueve meses cuando contaba una tarjeta de crédito Mastercard provisto por los mismos.
Dicha tarjeta había sido dada de baja en su momento sin ninguna deuda registrada. Jamás había llegado otra factura, hasta ayer. Al empezar a ver los detalles de la factura se mostraba que el monto correspondía a una deuda de $0,01 (un centavo de peso) que había quedado pendiente al momento de dar de baja la tarjeta. Sumando impuestos y atraso se convertía en $34.
Inmediatamente se buscó en los facturas pagadas y la extraña deuda de un centavo era inexistente ya que cada mes se pagaba el total. El lunes se va a tener que tomar la molestia de acercarse hasta una sucursal del banco para solucionar este problema.
Al margen de que sean treinta pesos, miles de dólares o que nos quieran cobrar el centavo en sí lo que indigna es la forma es que prodecen, con estos artilugios que sinceramente me producen verguenza ajena y mucha indignación. Para variar, no es un caso aislado, todavía estamos esperando los resúmenes de cuenta de la tarjeta del período en que se utilizaba (nos cobraban $12 por la impresión y el envío pero nunca llegaba a casa de mi mamá).
Lamentable pero astuto ya que muchos deben pagar este monto fantasma. Suficiente para vender la dignidad por algunos pesos.
Uno se da cuenta de que tiene muy mala memoria cuando los demás le recuerdan historias que uno mismo le contó y no se tiene ni la menor idea de lo que están hablando.
Los cables de auriculares tiene la increíble habilidad de enredarse de manera puzzlelística.

¿Quién no se enloqueció tratando de pelar un palito de la selva y se lo terminó comiendo con pedazos de papel?
Smart is the new sexy pero creo que las mujeres no se enteraron todavía.
