Libertad entre comillas
Naces sin haberlo querido un día de un mes de un año que no podes elegir. Lo haces dentro de una familia que no conoces, la cual pertenece a una clase social de la cual mucho te va a costar salir. La misma vive -con suerte- en una casa que queda en un lugar del mundo al azar. Allí es donde vas a crecer con un cuerpo que tiene el color de piel, de ojos y de cabello ya definido, portando un nombre y apellido que te fue impuesto. ¿Te pusiste a pensar la suerte que tuviste con todo esto?
Cerrá la boca para comer. No te metas el dedo en la nariz. No te toques ahí abajo. Estas y muchas otras órdenes vas a recibir mientras vayas creciendo. Además tus padres o quien sea te van a enviar a algo que llaman colegio para que te enseñen algo que no queres aprender. Van a ser varios años donde de a poco te vas a convertir en un peón del sistema y cuando seas grande te vas a dar cuenta de que lo único que hubieses necesitado aprender es como ganar mucho dinero.
A medida que creces lo problemas se hacen más grandes y no puedes evitarlos, seas quien seas los vas a tener. Sin que demasiado te interese todos quieren que seas el mejor de la clase, el mejor de tu equipo, el mejor en lo que sea. También vas a tener que conseguir pareja, o todas las que puedas porque no quieres que nadie piense que eres un rarito o un perdedor.
Un día, muy probablemente sin quererlo, tienes un hijo y tus sueños de vacaciones en El Caribe se vienen abajo tan rápidamente como ese niño necesita amor, tiempo y dinero, mucho dinero. Desde ahora dejas de vivir para ti mucho menos de lo que lo venías haciendo y esa otra boca que alimentar es insaciable. Espero hayas aprendido la lección y esperes si quieres tener otro. Necesitas más dinero y la única opción que tienes es trabajar más duro ya que -con suerte- tus estudios universitarios quedaron por la mitad.
Así te vuelves un esclavo del tiempo y del trabajo. Si quieres más dinero vas a tener que trabajar más. No puedes elegir si hacerlo o no, no hay otra opción para ti. Tampoco puedes elegir que el tiempo pase y te vuelvas más viejo. Mucho menos puedes evitar la depresión al sentir que no has disfrutado tu vida, no por no querer hacerlo sino porque está diseñada para que sólo algunos puedan hacerlo.
Estas viejo, casi anciano y ya no sirves para tu trabajo. Por eso te descartan. La sociedad muy de a poco te va corriendo hacia un costado para que no estorbes. Si has entregado mucho amor a tus hijos seguramente te lo devolverán en estos últimos años, si no lo hiciste es un buen momento para arrepentirse. Ves que el final se acerca y la última opción que no puedes elegir llega. Como no elegiste nacer tampoco puedes elegir morir. ¿Muy sensato no?
Ahora bien. Por favor deja de decir que eres libre y que haces lo que quieres.


kiddless
porque si fuera libre, quedo atado a la idea de no poder librarme, de ser libre.
Janet Chalou
¡Ah, no! Esa es tu vida, no la mía. “…Tus estudios universitarios quedaron por la mitad”. No, no a todos les pasa lo mismo. “…Lo único que hubieses necesitado aprender es como ganar mucho dinero”. Tampoco es cierto. Eso es, justamente, lo que no me interesa. No es que la vida sea preciosa, no es que todos los seres humanos no seamos iguales, pero… ¡No todos somos tan mediocres!
Moradito
No hablaba de mi vida. Tampoco de la tuya. Hablaba de la de mucha gente. Tampoco hablaba de mediocridad sino del concepto de libertad.
Micaela Lesgart
Creo que Janet Chalou, no captó el mensaje.
Felicitaciones por tus reflexiones Mora.
Janet Chalou
¡¿Cómo voy a captar el mensaje si no sabés expresarte?! La ausencia de libertad no pasa por si acabaste tus estudios o no, ni por esas cosas que vos decís.
Aunque no lo hayas buscado, hablaste de la mediocridad; aunque no lo hayas deseado, no supiste expresarte correctamente.
Más allá de las normas impuestas por la sociedad, existe una ausencia de libertad más profunda, casi metafísica. Todos sabemos que no podés salir a la calle con un rifle y matar a los traseúntes y, más tarde, no ir preso. Ya sé que nacemos con un nombre que no elegimos. A lo que me refiero, es que hay una razón más profunda.
Nosotros no manejamos nada, ¿no te parece? Nuestra vida hace con nosotros lo que ella desea.
Moradito
Es a lo que voy y lo que quise expresar es lo que expresé. Lo que es imposible de hacer es que cada uno lo interprete de la manera correcta. En el texto no me refiero a nada más que a el poco control que tenemos sobre lo que nos sucede, los puntos que remarco no son más que meros ejemplos y ni siquiera son personales.
Rasec
Janet Chalou, siera la boca!
Rasec
Janet, tu inteligencia me fascina. Te quiero.
Janet Chalou
¿Qué hacés acá, César? Parecés del F.B.I.; no me dejás ser libre. ¿Ves? Acá, Moradito, tenés el ejemplo de ausencia de libertad que buscabas y no supiste expresar.