Un día que me reí mucho
Un día mi viejo me contó que en el laburo tenía un compañero que tenía un problema en la pierna por un accidente y la tenía tieza, no podía flexionarla. También me contó que le decían Highlander… el hombre que no estira la pata. Me reí mucho ese día.


Juan Manuel Rojas Cavaliere
Esta anécdota es tan buena que la voy a tomar como propia. Aunque esté mal.